Derecho Posgrado

conceptos básicos de argumentacion jurídica

1.- CONCEPTOS BASICOS EN LA ARGUMENTACIÓN JURÍDICA

Por

José Juan Guadarrama Martínez

 

 

Comienza una nueva aventura como estudiantes de la Maestría en Derecho, en la que discurriremos  en el conocimiento de lo que es la argumentación jurídica o mejor dicho entenderemos la teoría o teorías de la argumentación jurídica, término que, quizás, aunque no es muy reciente, pues se comienza a vislumbrar a mediados de los años cincuentas del siglo pasado, para uno como jurista es en cierta forma algo novedoso, sobre todo para aquellos que fuimos formados dentro del sistema positivista.

 

Es más, podríamos decir, que en cierta medida utilizamos la argumentación como mecanismo en la motivación de resoluciones, o en la exposición de razonamientos en la formulación de alguna demanda o contestación de la misma, pero es indudable que se maneja, pero no con una metodología en la estructuración de las preposiciones. En tal razón, como una introducción a la materia de argumentación jurídica, consideramos indispensable entender los conceptos de retorica, interpretación y argumentación jurídica propiamente dicho.

   

1.        RETORICA

 

El término y el concepto de la retórica se remonta a los orígenes griegos de la tradición occidental y surge como un conjunto de reglas y conocimientos para adquirir una exposición convincente y con una finalidad claramente establecida para adecuar su elaboración a ella, es decir, como arte o técnica (τέχνη), de la persuasión con la base científica de lo verosímil o lo probable.

 

Según Platón la retorica se define como la la capacidad de persuadir con los discursos tanto a los jueces en el tribunal de justicia, como a los consejeros en el consejo, como a los asambleístas en la Asamblea, así como en cualquier otra reunión de ciudadanos”, por lo tanto podemos asumir que la retorica es el arte de la palabra, el arte de crear persuasión mediante la palabra.

 

Ya desde la antigua Grecia, la retorica se utilizaba, y en la actualidad se sigue utilizando como un medio para persuadir al auditorio o al público al que se dirige, basándose únicamente en las posibilidades emotivas que los discursos pudieran ejercer sobre los oyentes, no en su credibilidad, sino en su irracionalidad, intentando movilizar el espíritu y el alma de los receptores a través de sentimientos o afectos, sin necesidad de una explicación racional.

 

Sobre lo anterior cabe señalar la influencia de los sofistas (Protágoras y Gorgias) quienes consideraban esta disciplina (la retorica), desde un punto de vista filosófico y moral, como una técnica al servicio de la obtención de un fin determinado, con independencia de la verdad.

 

Bajo tales consideraciones, asumo que en la actualidad la retorica continúa en ejercicio, quizás ya no como una disciplina, pero si forma parte del discurso diario, dado que, como juristas, al plantear demandas ante los Tribunales, o bien, quienes nos vemos inmersos en el ámbito administrativo, llámese Contralorías Internas, en cuanto al desarrollo de  proyectos de resoluciones, buscamos persuadir mediante la palabra al destinatario de los escritos, sean jueces o gobernados, que quizás en muchas de las ocasiones la utilización de la palabra o del discurso no está construido sistemáticamente o que se siga un método especifico, sino lo que se busca es convencer al destinatario, que lo que se pretende es correcto o bien que lo resuelto reviste de verdad.

 

En otras palabras, lo que se busca mediante el discurso o la retorica es persuadir  al receptor del mensaje, que éste está revestido de verdad, aunque, quizás, en la realidad, sea todo lo contrario, es decir se busca convencer al oyente o destinatario del escrito que  nuestra disertación es lo correcto. 

 

 

2.        INTERPRETACION

 

Dado que, lo que aquí nos interesa es determinar que se entiende por interpretación desde el punto de vista jurídico es innegable que no se puede dejar de concebir dicho termino en nuestra vida diaria, así, tenemos que interpretar significa explicar el sentido de una cosa, según se define en el Diccionario Inverso Ilustrado, editado por Reader’s Digest. Podemos entonces decir que en la vida cotidiana, interpretar es desentrañar el verdadero sentido de algo, aunque generalmente quien interpreta, no puede hacerlo de modo totalmente objetivo, poniendo su propia visión o subjetividad en ello, sobre todo en temas ideológicos o artísticos.

 

La interpretación puede hacerse de textos, de palabras, de ideas, de acontecimientos de la realidad, y puede expresarse a través del lenguaje oral o escrito, por medio de representaciones teatrales, de la música o de la danza. Los pintores, o los músicos, por ejemplo interpretan la realidad o sus estados anímicos en sus obras.

 

Cuando se interpreta un escrito o un discurso no jurídico, podemos hacerlo de modo literal u objetivo, ateniéndonos solo a las palabras expresadas, o de modo subjetivo intentando descubrir la real voluntad del emisor, pero sin desentrañar verdaderamente lo que quiere decir, dado que, en muchas de las ocasiones, basta la sola lectura para comprender o por lo menos entender lo que el autor quiere decir, y no se busca profundizar en el contenido.

 

Ahora bien, desde el punto de vista jurídico, entre los autores encontramos diversas definiciones acerca de lo que es la interpretación. Así, por ejemplo Guillermo Cabanellas de Torres, afirma que: "La Interpretación jurídica por excelencia es la que pretende descubrir para sí mismo (comprender) o para los demás (revelar) el verdadero pensamiento del legislador o explicar el sentido de una disposición."

 

Es evidente las normas jurídicas en las que el Derecho vigente se encuentra plasmado se expresan mediante el lenguaje, pero éste, al prescribir una norma, puede ser oscuro y/o dudoso, puede tener un trasfondo doctrinario y/o un sentido técnico, etc., en fin, puede a primera impresión expresar no precisamente la voluntad del legislador; de repente no con exactitud y probablemente hasta ni siquiera cercanamente puede no contener la intención que éste tuvo para sancionar la norma, o puede incluso ser reproducción cercana o fiel de una norma extranjera, como lo es el artículo *** de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que toma el antecedente de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, en cuyo caso es posible que ni el legislador supiera el sentido exacto y cabal de la norma que habría puesto en vigencia. Los hechos, a su vez, pueden ser tan variados y diversos que no se dejan prever total e inequívocamente por las normas jurídicas.

 

Así como el lenguaje muchas veces puede no ser claro, las normas jurídicas, por tener que valerse del elemento lingüístico para expresarse, no escapan a esta posibilidad, a lo que contribuye la diversidad de los hechos. La doctrina, sin embargo, es casi unánime en considerar que al interpretar no estamos solamente ante una mera posibilidad de falta de claridad en el texto de la norma, puesto que la interpretación de las normas siempre está presente al momento de aplicar el derecho; por más que la norma que va ser objeto de interpretación no revista mayor complicación para desentrañar su significación y sentido. Cabría, en todo caso, hablar de mayor o menor grado de dificultad para interpretar una norma jurídica, pero nunca de la posibilidad de prescindir de hacerlo, de tal modo que existirá siempre la ineludible necesidad de la interpretación de la norma jurídica.

 

 

3.        ARGUMENTACIÓN

 

Argumentar significa probar por medio de razonamientos alguna afirmación, según se define en el Diccionario Inverso Ilustrado, editado por Reader’s Digest. Partiendo de lo anterior podemos decir entonces que argumentar consiste en la exposición de razones que justifican algo, por ejemplo una idea, un hecho, una conducta, y para ser válida y creíble debe realizarse con base a pruebas y razonamientos fundados.

 

Bajo esa premisa, podemos afirmar que la diferencia entre argumentación y retorica, se da, en cuanto a que, aquella al afirmar algo se da un proceso de razonamiento y pruebas que las sustente, y en ésta, el proceso discursivo no necesariamente debe mostrarse lo que se dice, sino que como se ha expuesto es persuadir al receptor del mensaje. 

 

En el ámbito jurídico, y siguiendo a Manuel Atienza, quien se formula la pregunta  ¿Qué significa argumentar jurídicamente?, explica que en la actualidad parece obvio que la argumentación es un ingrediente importante de la experiencia jurídica, en todas sus facetas: tanto si se considera la aplicación como la interpretación o la producción del Derecho,; y tanto si uno se sitúa en la perspectiva del Juez como en la del abogado, el teórico del derecho, el legislador  el legislador (A los que hoy podemos denominar operadores jurídicos).

 

El propio autor nos dice que la argumentación jurídica puede consistir en verlo como una actividad, una técnica o un arte dirigido a establecer o descubrir premisas; como una técnica dirigida a persuadir  a otro u otros de determinada tesis; o como una integración social, un proceso comunicativo que tiene lugar entre diversos sujetos y que debe desarrollarse conforme a ciertas reglas.    

 

En la teoría o las teorías de la argumentación jurídica tiene como objeto de reflexión, obviamente, de las argumentaciones que tienen lugar en contextos jurídicos, que podemos señalar: El primero de ellos es el de la producción o establecimiento de normas jurídicas. Aquí, a su vez, podría diferenciarse entre las argumentaciones que se presentan en una fase prelegislativa y las que se producen en la fase propiamente legislativa. Las primeras se efectúan como consecuencia de la aparición de un problema social cuya solución—total o parcial— se piensa que puede ser la adopción de una medida legislativa. Ejemplo de ello son las discusiones sobre la despenalización o no (y en qué casos sí o no) del aborto, de la eutanasia o del tráfico de drogas, o sobre la regulación del llamado tráfico de influencias. Otro tipo de argumentaciones surgen cuando un problema pasa a consideración del parlamento o de algún órgano de la Administración, lo haya o no discutido previamente la opinión pública. Mientras que en la fase prelegislativa puede considerarse que los argumentos tienen, en general, un carácter más político y moral que jurídico, en la fase legislativa los papeles se invierten, de manera que son las cuestiones de tipotécnico-jurídico las que pasan a un primer plano.

 

Un segundo campo en que se efectúan argumentos jurídicos es el de la  aplicación de normas jurídicas a la resolución de casos, bien sea esta una  actividad que llevan a cabo jueces en sentido estricto, órganos administrativos en el más amplio sentido de la expresión o simples particulares.

 

 Finalmente, el tercer ámbito en que tienen lugar argumentos jurídicos es el de la dogmática jurídica. La dogmática es, desde luego, una actividad compleja en la que cabe distinguir esencialmente estas tres funciones: 1) suministrar criterios para la producción del derecho en las diversas instancias en que ello tiene lugar; 2) Suministrar criterios para la aplicación del derecho; 3) ordenar y sistematizar un sector del ordenamiento jurídico.

 

En otras palabras, entendemos que la argumentación jurídica es el proceso mental- lingüístico, sea oral o escrito, que los operadores jurídicos realizan para persuadir o convencer a la otra parte respecto a sus pretensiones, no como un mero proceso discursivo del uso de la buena palabra, sino que se deben expresar razonadamente los argumentos para tener la eficacia y validez que se busca.

Comentarios

Muy buen tema buenísimo gracias por el argumentación exelente

Muy buen tema buenísimo gracias por el argumentación exelente

defines muy bien la retorica y argumentacion, exelente me habriste la mente, ya lo aplicaba pero no sabia que era, nadamas lo pedian para el nuevo proceso penal acusatorio

simplemente didáctico y muy interesante la explicación. Mil gracias.

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Bastante didáctico, preciso y claro. Muchas gracias.

Simplemente muy claro., Gracias

concreto, preciso y muy claro, excelente; estuve buscando material de apoyo en el ciberespacio para my tarea de posgrado y definitivamente comenzare citando su trabajo.. Muchas Gracias

Realmente fue muy dudactico la forma de defimir, pues muchos estudiantes de Derecho como yo lo requeriamos para ampliar los conocimientos sobre argumentación juridica. GRACIAS POR TODO

es decir, la argumentacion juridica se reduce a lo expuesto en el ultimo parrafo. gracias por ponerlo en español, estube buscando esta definicion por un buen rato en el siverespacio y me encontre con una cantidad abrumadora de exposiiciones que hacen alarde de la retorica, mas nunca encontre la definicion, Por ello nuevamnete gracias

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